⁠⁠⁠Cuando critico a San Carlos hiero susceptibilidades, pero es la verdad

En las últimas 24 horas ha salido a relucir variedad de opiniones de la crónica que este servidor realizó sobre el juego en que la Asociación Deportiva San Carlos cayó goleado 4-1 ante Limón FC en el Estadio Juan Gobán la tarde de ayer.

Muchos de esos comentarios respaldan lo escrito por mi persona y exigen cambios inmediatos en el equipo (que no es cosa que personalmente me incumba). A como otros se han dedicado a “hacerme pedazos” y elevar cortinas de humo tan oscuras como las que a diario se observan aquí en la capital, posiblemente tapando algo que esté comprometiendo la estabilidad deportiva del cuadro sancarleño.

Mis amigos, la crónica deportiva no solo es contarle a usted a través de la plataforma digital, lo que pasa en el encuentro, para eso están los medios digitales considerados “grandes” y con un alcance nacional.

En esto de la crónica deportiva, puede caber un espacio para que el redactor brinde además su opinión de lo que pasó en el rectángulo de juego. Si el partido estuvo feo o bonito, si se hizo un ridículo o no e incluso analizar fundamentado en criterios técnicos sobre lo que faltó para que “X” resultado fuera diferente.

Si personalmente vi que San Carlos hizo un ridículo ayer sobre la grama sintética del escenario caribeño, es porque así lo noté, porque está bien podía ser una derrota presupuestada por el gran momento que atraviesa Limón, pero que en esos últimos minutos se pasó de una tímida sonrisa a ponerse la bolsa en la cabeza, San Carlos se perdió en el terreno de juego y no hubo respuesta alguna.

Ahí entran también algunas decisiones que se toman a lo interno del cuerpo técnico que son cuestionables como la no convocatoria de Woodly, hombre de réditos para este cuadro norteño y que actualmente es el goleador del certamen por encima de grandísimos jugadores que existen en nuestra primera división.

Además si admito haber sido algo duro con la crónica, pero yo a este equipo le tengo mucho cariño desde que asumí la responsabilidad de escribir sobre ellos, y por ende me preocupa verlo así, ¿o a ustedes a sus hijos no les han hecho observaciones para que mejoren solo por el amor que les tienen?

Un equipo como San Carlos con un objetivo tan claro como es la permanencia, una plantilla tan capaz hombre por hombre, y una afición tan fiel, no puede darse el lujo de perder puntos y menos con resultados como el de ayer.

Dejando claros mis argumentos, quiero agradecerle a Marcela Delgado y a Jose Arguedas por la confianza que han depositado en mi persona para llevar a cabo esta labor de informarles.

Y a ustedes amigos y a los jugadores, directivos y demás que tengan vínculo con la ADSC, los invito a que en lugar de seguir “apedreando el techo”, mejor pártanse el alma en estas últimas jornadas en las gradas y la cancha, que ese “ridículo” de ayer haya servido como una valiosa lección de cara a lo que viene, partidos tan importantes como complicados, y todos unidos por el objetivo. A como fuimos felices en los subcampeonatos de primera, hace poco menos de un año consiguiendo el ascenso y cuando le arrancamos ese punto a Saprissa en el Nacional, mostremos agallas y sigamos adelante, que al final de los errores… se aprende.

Gracias por su atención y bendiciones.

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Periodista Deportivo. Encargado de las crónicas de los partidos de la Asociación Deportiva San Carlos.