Una caravana cargada de alegría, globos de colores, música y mucha esperanza, visitó las casas de los estudiantes que asisten a la Escuela de San Juan en Ciudad Quesada. Cortesía

Una caravana cargada de alegría, globos de colores, música y mucha esperanza, visitó las casas de los estudiantes que asisten a la Escuela de San Juan en Ciudad Quesada.

Las y los docentes de este centro educativo, decidieron cambiar la mañana de sus 320 pequeños. Para ello, les visitaron en sus carros y sacarlos de esa nueva cotidianidad.

Pitos, canciones, saludos, besos y abrazos a la distancia fue lo que llevaron los docentes. A cambio, recibieron sonrisas, ojitos chispeantes, gritos y emoción.

«Fueron emociones fuertes de lágrimas, la piel chinita, muy bonito y ver la alegría de ellos y los papás motivan mucho a esta profesión que nos tiene en la casa», contó Yamilteh Pereira, una de las docentes.

Gran parte de los estudiantes de este centro educativo es de pocos recursos económicos y quienes, ante la crisis, la pasan mal.

Es por esto que, nació la idea desde la dirección de la escuela para, por unas horas, cambiar esa incertidumbre por alegría.

«Era una forma de decirles: aquí estamos, estamos con ustedes, estamos pensando en ustedes, no están solos por que hay niños que la están pasando muy mal», contó Katthya Pizarro, directora de la escuela.

Esta iniciativa fue replicada de un grupo de docentes que hizo lo mismo en Coronado semanas atrás. El objetivo era el mismo: llevar alegría y recordarle a los estudiantes que los esperan, ojalá, muy pronto en la escuela.

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