Carolina Villalobos y Luis Diego Rodríguez son dos de los adultos que cada día, recibe atención integral en este centro. Foto: SCD

Son pocos los que conocen del trabajo de esta asociación que arrancó hace 35 años y que hoy, tiene todo una institución de ayuda a los adultos con alguna discapacidad de todo el cantón.

La Asociación de Ayuda a personas con Discapacidad en San Carlos atiende a 72 personas con alguna discapacidad. Se trata de atención integral que incluye la explotación de habilidades, alimentación, educación y todo tipo de asistencia.

El edificio se ubica en Barrio El Carmen en Ciudad Quesada, antiguo SILOR pero que siempre ha sido propiedad de la asociación que, contra todo aún está en pie y que recibe a diario a estas personas cargadas con sonrisas.

«Aquí les damos todo lo que podemos a ellos, reciben tres tiempos de comida, todos los materiales didácticos, gabachas, uniformes y por ejemplo si necesitan lentes, zapatos especiales, implementos para algún deporte pues también se les da», contó doña Hilda Gamboa, quien tiene 33 años de colaborar con la Asociación y hoy es la presidenta.

Los 72 estudiantes reciben clases de hogar en las que aprenden manualidades a cargo de doña Alba Alfaro. Foto: SCD

Todos los días, de 7 de la mañana a 4 de la tarde los adultos reciben todo tipo de lecciones gracias a un convenio entre la Asociación y el Ministerio de Educación Pública que le facilita docentes en educación especial. Además hay una profesora de hogar con quien trabajan arte y manualidades, un taller de ebanistería, una huerta y reciben lecciones de vida cotidiana para aprender a ser independientes y por su puesto ayudarles a que se encarguen de su aseo personal por su propia cuenta.

Son personas desde los 21 hasta los 65 años de edad y asisten los 5 días de la semana con 7 educadores.

«Nuestra intención es preparar a estas personas, enseñarles a valerse por sí mismas y que puedan salir de aquí con una capacidad extra que les permita trabajar o hacer algo en casa, vender y lograr un ingreso u ojalá que se puedan incorporar al mercado laboral, pero hay que decir la verdad, cuesta mucho por que la gente cree que son inútiles y vieras que no lo son», añadió Gamboa.

Y es que, ellos de verdad demuestran su capacidad: trabajan una cantidad considerable de productos hechos con sus propias manos: bancos para desayunar, mesas para recibidor, colga bolsos, servilleteros, perchas, adornos para colgar llaves, mesas decoradas, porta botellas y un sin fin de artículos más.

Estos, son algunos de los artículos que ellos construyen con sus propias manos. Foto: SCD

El programa pretende que, al enseñarle a construir todo esto ellos puedan ir a casa y construir sus ingresos. Incluso reciben talleres extra como de chocolates, piñatas, y otras manualidades para extender opciones, sin embargo incluirlos al mercado laboral es el gran reto de esta asociación debido a la poco apertura.

Financiamiento

La parte más gruesa del financiamiento de esta asociación llega de la Junta de Protección Social que aporta hasta 33 millones de colones por año.

Sin embargo, el gasto anual de AYUMISANCA es de 47 millones de colones, explicó Cecilia Vega, administradora del centro.

«Contamos con un ingreso extra que es el alquiler de un espacio del edificio al Ministerio de Salud y con eso nos ayudamos pero siempre salimos bien con todo, incluso esta semana los llevamos a todos al Museo de los Niños y todo corre por nuestra cuenta», dijo la administradora.

Para este 29 de junio, a partir de las 11 de la mañana, este grupo tiene la celebración oficial de sus 35 años. Por supuesto, los invitados especiales son esas 72 personas que más que calidad de vida reciben amor cada día, producto de un esfuerzo humano no solo por lograr el dinero para darles todo lo que necesitan si no para mantener su centro en óptimas condiciones para recibirlos.

Habrá bingo, concierto, presentaciones culturales y la venta de todas las artesanías y artículos elaborados por estas personas, que sin duda la materia prima es el amor y saberse capaz de lograr algo que no sabían podían hacer.

Los estudiantes también reciben lecciones de escritura y lectura. Foto: SCD

Acá asisten adultos con discapacidad cognitiva, discapacidad auditiva, Síndrome de Down y otras condiciones, sin embargo todos reciben la misma atención por parte de los profesionales a cargo.

Luego de ingresar, a las 9 y 30 de la mañana reciben frutas, al medio día un almuerzo y a las 2 y 30 de la tarde una merienda, el menú es preparado por una nutricionista.

Este centro, AYUMISANCA, se convierte en el hogar de estos adultos que además, salen a hacer recorridos por la ciudad para aprender a valerse por sí solos.

La actividad de este 29 de junio es una buena oportunidad para conocerlos, saber de esta asociación pero sobretodo ayudarles con la compra de sus artículos para motivarles a continuar la obra.

AYUMISANCA, se ubica 50 metros norte y 25 oeste del Gimnasio Siglo 21, en el Barrio El Carmen, Ciudad Quesada.

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