Calentando la arena política

Foto: El Financiero

Apenas está por culminar el tercer año de la Administración Solís Rivera y la arena política ya se empieza a mover fuertemente en miras de las elecciones del 2018.

Los partidos políticos desde ya preparan sus propuestas de cara a las próximas elecciones. Y es que aspirar a la silla presidencial es un anhelo propio de varios personajes, incluso dentro de sus mismas filas partidarias. Es por tal razón que, en el caso de existir más de un precandidato, se es necesario la realización de una convención que dependiendo de la agrupación podría ser abierta o cerrada, o sea, a nivel nacional o simplemente exclusiva para sus respectivos militantes.

Este domingo 2 de abril se celebrará la primera de ellas, la del Partido Liberación Nacional. No son uno ni dos los que pretenden luchar a futuro por la contienda nacional, sino cuatro los aspirantes quienes buscan conquistar a un electorado que a la fecha yace un tanto pasivo y adormecido, en apariencia con pocas intenciones de caer en las viejas artimañas de los políticos.

Caras conocidas y otras en menor escala, destacan dentro de ese cuarteto verdiblanco. Quizá el de mayor exposición mediática es el expresidente de la República José María Figueres Olsen (1994-1998). En su haber dentro de la opinión pública destaca como uno de los que más roce nacional e internacional poseen, pero se contrasta con algunas polémicas actuaciones que dan pie a suspicacias en su contra debido a sonados casos de corrupción, a los cuales, en su momento se le trató de vincular.

Otro que posee un largo caminar dentro de la esfera pública y política es Antonio Álvarez Desanti, quien destaca como un activo participante de procesos electorales anteriores que incluyen una paupérrima participación en otra agrupación política, que él mismo fundó, para los comicios del 2006 llamado Unión para el Cambio, a la cual recurrió cuando por diversos motivos sale temporalmente del partido que lo vio nacer, argumentando polémicas razones que a la fecha algunos le recuerdan a manera de reclamo perpetuo. A toda costa es visible que su principal arma es el apoyo abiertamente expreso del “Arismo”, confirmado a viva voz y mediante cadena de televisión por el dos veces presidente de la República Oscar Arias Sánchez (1986-1990, 2006-2010).

Los otros dos precandidatos también poseen un largo curriculum político, pero con un perfil menos público y reconocido que los anteriores. Uno de ellos es Rolando González Ulloa, quién en los últimos 3 años se ha desempeñado de buena labor como diputado de la bancada liberacionista, además de ser un activo colaborador del PLN, incluyendo en su hoja de vida el haber sido Secretario General del partido, jefe de fracción y presidente ejecutivo de instituciones públicas propias del sector agrario y productivo.

El otro es Sigifredo Aiza Campos, médico de profesión y quién también recorrió los pasillos legislativos en 2 periodos diferentes (1990-1994, 2002-2006). Es quizá el que menor roce público se le puede atribuir. Autodenominado defensor a ultranza de la causa socialdemócrata de “Pepe” Figueres, el Dr. Aiza pretende cambiar la concepción que tiene el electorado sobre el cuestionado caminar de la agrupación liberacionista de los últimos años.

Así las cosas, estos cuatro connotados y a la vez polémicos personajes, se han visto las caras frente a frente en un total de ocho debates previos a su convención, en donde han podido discutir, refutar, contradecir, reclamar e incluso pelear, hasta el cansancio, sus puntos de vista y en sus propuestas.

La experiencia política aquí es ineludible, sus capacidades intelectuales tampoco están en tela de duda, sin embargo, el ganador de esta reñida precampaña, por delante tendrá un trabajo a simple vista titánico, el cual consiste en convencer a un pueblo rejego y cansado de gobiernos anteriores, que en ellos han visto la catapulta presidencial, más no la satisfacción plena de sus necesidades.

Cabe mencionar, que la convención liberacionista es abierta, lo que significa que cualquier ciudadano en ejercicio y debidamente empadronado, podrá participar de ella, no obstante, previo a emitir su voto, deberá firmar una adhesión que simbólicamente representa el apoyo a la agrupación, pero que no imposibilita a nadie de participar en otras convenciones abiertas como la del PUSC el próximo 4 de junio, o bien, de apoyar a otro candidato en la contienda nacional de febrero de 2018.

La mesa está servida para este domingo, pero será el electorado quien decida si quiere ser parte de ella o se abstiene por las razones que imperen en su visión sobre el próximo cuatrienio. Lo cierto del caso es que una fiesta electoral más se avecina y Costa Rica será de nuevo la beneficiada de esta gloriosa práctica democrática, que tanto prestigio internacional ostenta.

Por: Esteban F. Coto Corrales / Cédula: 11660807


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Máster en Gerencia de Proyectos, Ingeniero Civil, Abogado y Docente. Columnista en San Carlos Digital

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