Semana Santa es una oportunidad que muchas familias aprovechan para reunirse, compartir, incluso ir de paseo, así como participar de las celebraciones y actividades religiosas correspondiente. Por lo tanto para esta Semana Santa del 2018 queremos brindarles algunos consejos nutricionales importantes a tomar en cuenta:

Mantenga una alimentación saludable. Recuerde que una alimentación saludable y balanceada incluye todos los grupos de alimentos (cereales, carnes, vegetales, frutas, lácteos, grasas) en porciones adecuadas.

Respete los tiempos de comida. Deben ser porciones adecuadas, pero frecuentes. Que sean mínimo 5 tiempos de comida al día: desayuno, merienda de la mañana, almuerzo, merienda de la tarde, cena.

Compensar. Si sabemos que vamos a tener alguna actividad donde habrá mucha comida, podemos alternar con una alimentación ligera durante el resto del día.

Cuidar alimentación durante los paseos. Si vamos de paseo y llevamos alimentos preparados o vamos a optar por comer en la “calle”, es de suma importancia vigilar la adecuada manipulación de los alimentos, principalmente si optamos por pescados o mariscos (deben tener buen olor característico a mar, buena textura y color).

Mantenerse bien hidratados. Es de suma importancia beber alrededor de 2 litros de agua pura (8 vasos de agua), para lograr una buena hidratación durante los días de mucho sol y calor, o cuando asistan a las actividades religiosas. Recuerden evitar las bebidas azucaradas.

Realizar ejercicio. Se puede aprovechar los ratos libres para realizar actividad física, como mínimo 40 minutos. Es un momento que puede aprovechar para salir a caminar, correr o practicar cualquier deporte deseado con su familia, amigos o mascotas.

Ayuno en Semana Santa. Muchas personas acostumbran realizar ayuno durante esta semana, sin embargo tome en cuenta que no es recomendable para mujeres embarazadas, niños, pacientes con enfermedades crónicas o adultos mayores realizarlo, y debe cumplir con una serie de medidas y controles adecuados. No se recomienda actividad física en exceso, además de ingerir líquidos en abundancia para prevenir la deshidratación y el ayuno no debe durar más de 2 días seguidos. Finalmente, el ayuno se interrumpe inmediatamente cuando haya sensación de debilidad, confusión, desmayos, sudoración excesiva, temblor, taquicardia, fatiga, entre otros.

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