Arbitraje pésimo en el Morera Soto pero San Carlos propuso. Cortesía
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Un tiempo impecable antecedió la noche en la que Los Toros del Norte hacían historia. Sin ser favoritos, los sancarleños jugaban el partido de ida de los octavos de fina de la Liga de Campeones de la Concacaf pero, escribían un capítulo de oro en la historia el club al jugar, por primera vez este torneo.

El tradicional rojo acompañó a los jugadores sancarleños en su uniforme ante un celeste del New York City como visitante en el Alejandro Morera Soto.

Luis Marín enfrentaba a un rival desconocido. Apenas está en pretemporada, cambió de técnico y no hubo partidos que precedieran este encuentro para analizarlo.

Bastaron 3 minutos y la visita tuvo la primera acción clara. Excelente reacción de Patrick Pemberton que salvó el 0 a 1. De seguido, Pemberton ya era el salvador, la defensa sancarleña hacía aguas y el portero era héroe en 4 minutos de juego. New York no parecía tener falta de continuidad deportiva.

Pasadas esas emociones, el partido tomaba ritmo de ida y vuelta. Julio Cruz y Jorman Aguilar en la ofensiva, hacían amagos de llegadas, no tan claras pero llegadas al fin.

A los 12 minutos, una bola se filtró por la banda izquierda , un pase de Ronald Matarrita terminó en gol en una jugada recurrente desde el inicio del partido y el visitante ganaba 0 a 1.

Los locales reaccionaron con mejor control y emparejó el dominio San Carlos llegaba más pero sin claridad.

El New York empezaba a descubrir que la izquierda era la área sensible de los Toros del Norte e insistían por ahí. Pero tampoco, era un equipo arrollador en la cancha y San Carlos se acercaba al gol.

A los 25 minutos, ya el Alejandro Morera Soto estaba más lleno. Los sancarleños, que eran casa, se metían en el juego desde las gradas y aumentaban la presión que se veía en el terreno de juego.

A los 35 minutos no hubo esfuerzo que valiera. 0 a 2 ganaba el visitante cuando la defensa sancarleña se quedó parada, solo viendo la jugada. Solo vio la bola ingresar al marco de Pemberton.

La ofensiva de la MLS entraba sola, como Pedro por su casa al área sancarleña y a diferencia de los locales, si convertían las llegadas en goles. Mal primer tiempo para la defensa de los Toros del Norte. Mala noche para Jordan Smith.

San Carlos no cedía, apuntaba adelante pese a que los rivales entraban al área. Al cierre, a los casi 45 minutos, un zurdazo de Jorman Aguilar devolvío a los Toros al partido y el primer tiempo cerro 1 a 2.

Los Toros esperaban el cierre para acomodar esa media cancha que no aparecía y que cedía espacios en las bandas. El segundo tiempo iba a estar más entretenido.

Inició el segundo tiempo y el New York no se veía fino, San Carlos no era el favorito pero tenía vida y pese a todo, no se veía mal.

El fantasma volvía a los 50 minutos, una falta de penal, apenas empezando nos volvía a complicar el partido. Una falta de penal dudosa pero que puso el 1 a 3 a favor de los rivales.

De inmediato, Luis Marín reacciona y sale Julio Cruz e ingresó Omar Browne. El partido seguía de ida y vuelta. Marín apostó a todo y de inmediato sale Carlos Acosta por Christian Martínez.

El partido se complicó cuando a los 58 minutos, un penal claro contra Marco Mena quedó sin pitar. A parte de los fierros sancarleños, el arbitraje no ayudaba a los locales.

Minutos después, otra desatención de la defensa ya apuntaba al ridículo. Solo entró el jugador de la MLS y San Carlos perdía 1 a 4.

Segundos después eso, Marco Mena descontó de cabeza, algo pocas veces visto en él y la serie se ponía emocionante, 2 a 4. Faltaba mucho de partido, eran los 62 minutos.

Pero, una vez más, la desesperación tomaba control de los sancarleños. Las bolas empezaban a jugarse solo arriba en busca de algo más, pero sin jugadas planeadas. A este momento, Randy Chirino era de los mejores dentro de la cancha junto a Jorman Aguilar más Patrick que era el héroe.

A los 70, apostando a todo ingresa Juan Vicente Solís, el que nunca falla, por Chirino, uno de los mejores en la media y el creativo.

Sin efectividad pero San Carlos proponía suficiente a falta de 15 minutos del cierre. Las emociones estaban al tope por que había opción.

A los 78 minutos, luego de un despeje en un tiro libre, Omar Browne, el panameño, tiró un «riflazo» desde fuera del área y él mismo puso el 3 a 4. El New York sufría.

Las emociones al tope, y San Carlos con hidalguía se proponía el empate y lo trabajaba en la cancha. Al cierrre, San Carlos era más en la cancha pero no le alcanzó.

De hecho sobre los 90 minutos enterraron sus aspiraciones, otro penal nos deja contra las cuerdas. Perdimo 3 a 5. Aún cuando el gol no era válido.

Fallos en la media y la defensa vulneraron el resultado que pudo se mejor a favor de los Toros del Norte. Recuperaron terreno pero van obligados a un ambiente y tiempo de terror a New York.

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