La falta de implementos en las casas de los estudiantes agobió a las docentes y por eso, decidieron ponerse manos a la obra, Foto: SCD

Las clases a distancia se convirtieron en una preocupación para las 3 terapeutas físicas de la Escuela de Enseñanza Especial de San Carlos.

La falta de implementos en las casas de los estudiantes agobió a las docentes y por eso, decidieron ponerse manos a la obra.

Ellas mismas, con asistencia del papá de un exalumno construyen tablas de apoyo para que, los estudiantes con parálisis puedan ponerse de pie y también rollos terapéuticos para que mantengan los ejercicios en casa.

«Hay chicos que no tienen esos aditamentos en casa, en la escuela los tenemos pero en sus casa no y como una iniciativa del departamento de terapia física del centro hemos pensado en hacer nosotras mismas estos aparatos, algo caseros pero que funcionan», contó Gabriela Rodríguez, terapeuta física.

Junto a ella, trabajan Irene Calvo, Yesenia Sancho y Raquel Calderón con materiales aportados por la Junta de Administración del Centro.

Un pequeño taller de ebanisteria es el cómplice de estas docentes que, a pesar de la distancia quieren mantener la calidad de vida de sus estudiantes.

«Es el papá de un chico que tuvimos, nos prestó el espacio, las máquinas sin ningún costo. Él nos supervisa y nos ha dado toda la asesoría», añadió Rodríguez.

En total, fabrican 13 bipedestadores (Tablas especiales para que los estudiantes puedan mantenerse en pie) y 32 rollos terapéuticos que, llegarán sin ningún costo hasta la casa de cada uno de los chicos que lo requieran.

En total, este centro atiende 210 estudiantes de toda la Zona Norte, entre 0 a 21 años. Principalmente recibe personas con Síndrome de Down, Parálisis y otras discapacidades que afectan la parte motriz de los estudiantes.

Por medio del CENAREC estas personas pueden acceder a estos implementos, sin embargo lo engorroso del trámite atrasa las entregas por lo que, estas docentes decidieron construirlas con sus propias manos.