En una votación histórica, los diputados aprobaron en su último debate, el expediente 21. 382 con la firma de los 57 legisladores.

Se trata de una reforma constitucional para reconocer y garantizar el «Derecho Humano de Acceso al Agua».

En una votación histórica, los diputados aprobaron en su último debate, el expediente 21. 382 con la firma de los 57 legisladores.

La reforma agrega el siguiente párrafo al Artículo 50 de la Constitución Política:

«Toda persona tiene el derecho humano, básico e irrenunciable de acceso al agua potable, como bien esencial para la vida. El agua es un bien de la Nación, indispensable para proteger tal derecho humano. Su uso, protección, sostenibilidad, conservación y explotación se regirá por lo que establezca la ley que se creará para estos efectos, y tendrá prioridad el abastecimiento de agua potable para consumo de las personas y las poblaciones.»

La reforma fue presentada hace un año, en lo que llaman un esfuerzo partidario.

«Tras una lucha de varios años, finalmente logramos consolidar el derecho humano de acceso al agua en nuestra Constitución. Este paso es fundamental para construir un marco constitucional que nos permita enfrentar los retos sanitarios y climáticos que enfrenta la humanidad, donde la adecuada gestión y distribución del agua es un tema de la mayor importancia», señaló el diputado José María Villalta, del Frente Amplio.

El mayor aporte de la reforma, tal y como lo establece su redacción, es que el uso prioritario del agua será el abastecimiento para el consumo humano y el marco legal deberá ajustarse a esa disposición.

«Esperamos que sea el primer paso de mejorar la infraestructura, de mejorar la gobernanza del A y A en todo el país y que este sea un compromiso verdadero para que usemos eficientemente el recurso hídrico», añadió el diputado Pablo Abarca.

Con esto, el agua será un bien de la Nación, establece que el agua siempre tendrá prioridad para el consumo humano antes que cualquier otra actividad.

La Constitución Política, protege los hidrocarburos, los yacimientos de carbón, las fuerzas hidroeléctricas o el espectro radioeléctrico, pero no contempla el agua, algo que cambia a partir de esta reforma.

Comentarios