Integrante de la Banda Comunal de Fortuna también brilló en Pasadena, California

Con 26 años, Julián Barrantes participó en el Desfile de las Rosas, en Pasadena California. Foto cortesía

El corazón de los costarricenses se hizo grande el pasado 1 enero cuando la Banda Comunal de Acosta participó en el internacional Desfile de las Rosas, en Pasadena California.

Pero ellos no eran los únicos que estaban ahí. Julián Barrantes Guevara, un joven de 19 años y oriundo de Chachagua de San Ramón, también sacaba orgullosamente la bandera azul y rojo y gritaba ¡Pura Vida!

Él formó parte de la banda Pacific Crest Drum & Bugle Corps,  que le otorgó la posibilidad de formar parte de su agrupación y cumplir su mayor sueño: Participar en uno de los desfiles más reconocidos a nivel mundial.

14 años atrás, Julián apenas despertaba la pasión por la música en su natal Chachagua.

Desde el patio de su casa, escuchaba como la banda de la comunidad ensayaba y él con 2 ramas y unas cuantas botellas intentaba seguir el ritmo.

“Mi inspiración fue mi hermano, él estaba en la banda y yo cada que podía iba y lo veía en los ensayos y desea poder estar también en la banda”, contó Julián.

Su travesía inició en las bandas de la escuela, el colegio y llevando clases privadas de Batería.

En 2015 se integró a la Banda Comunal de La Fortuna, ahí cumplió su sueño de infancia, participar en el Festival de la Luz.

“Hice una audición y me recibieron gracias a Dios, fui 2 años seguidos al festival de la luz y dije, ok pude cumplir una meta, ahora llevemos las cosas a otro nivel”, expresó.

Se enamoró del arte del “Marching” e inició una investigación sobre la “Drum Corps” para estudiar como tocar y ejecutar de la mejor manera.

Dice el refrán que la práctica hace al maestro. Julián estaba dispuesto a llegar lejos así que audicionó para Pacific Crest Rose Parade, una banda con sede Diamond Bar, California, en busca de una oportunidad dorada.

“Practiqué bastante y con buen tiempo, mandé el video y como una semana después me avisaron por correo que había sido aceptado. La práctica y concentrarme en cosas que se que me hacen mejorar musicalmente me ayudaron a llegar acá”, contó.

El reto para llegar lejos

No todo fue de color rosa para Julián, una vez que supo lo habían aceptado, tuvo que correr pues parte de los gastos en los que debía incurrir para llegar a Pasadena tenía que hacerlos en 24 horas máximo.

Fue así como una allegada a la familia y residente en los Estados Unidos colaboró para dar el primer paso.

El apoyo económico de padres y familiares fue vital para conseguir el sueño de este joven empezara a cumplirse.

El 25 de diciembre llegó a Estados Unidos y el 26 en la mañana inició los ensayos previo al desfile.

“Fue bastante duro por el frío intenso, y en los ensayos teníamos que estar subiendo escaleras con los instrumentos, muchas horas haciendo pruebas con los uniformes y zapatos nuevos. Luego el 1 de enero hubo que levantarse a las 4 de la mañana, a empacar todo y salir en los buses”, dijo.

Julián inició ensayos el 26 de diciembre en Estados Unidos. Foto: Pacific Crest Drum & Bugle Corps

Cuenta que su llegada al epicentro del evento lo impactó bastante, la adrenalina subió al máximo y esperó el banderazo de salida para ahora sí salir a cumplir sus sueños.

“Llegar y ver esa organización y la cantidad de gente, es algo impactante. Ver a la fuerza aérea de los Estados Unidos sobrevolando el cielo, todos gritamos de alegría y nos dábamos apoyo para desfilar, dimos todo hasta el final, fueron casi 10 kilómetros de desfile pero llenos de mucho sabor”, relató.

Julián llegó esta mañana al país, con la motivación intacta de seguir cumpliendo metas tanto dentro como fuera de nuestro país.

“Quiero seguir audicionando y volver a tocar en los Estados Unidos, pero por ahora primero debo empezar a conseguir el dinero para matrículas, tiquetes y hospedajes. Mientras esté acá volveré con la banda de Fortuna porque ellos me abrieron las puertas y no les voy a dar la espalda por todo lo que me han dado”, finalizó.

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