Aunque es un día de bromas para muchos, la historia da cuenta de dolor y tristeza. Foto: Internet.
-Publicidad-

Lo que en un día como hoy, 28 de diciembre, se convierte en una festividad llena de bromas pesadas y chistes en diversas partes del mundo, tiene una historia religiosa detrás, cargada de dolor, angustia y tristeza.

El día de los Santos Inocentes, conmemora a todos aquellos niños de dos años o menos, que murieron a manos del Rey Herodes en Belén, quien buscaba matar al Niño Jesús.

De acuerdo con la tradición cristiana, en la Biblia se relata la historia, cuando los reyes magos fueron en busca de Jesús de Nazareth, pensando que lo encontrarían en el palacio de Jerusalén, y cuando estos se encontraron con la sorpresa de que no se encontraba allí, le informaron al rey Herodes, el cual se vio amenazado por perder su trono.

«Entonces Herodes, al ver que había sido burlado por los magos, se enfureció terriblemente y envió a matar a todos los niños de Belén y de toda su comarca, de dos años para abajo, según el tiempo que había precisado por los magos. Entonces se cumplió el oráculo del profeta Jeremías: ‘Un clamor se ha oído en Ramá, mucho llanto y lamento: es Raquel que llora a sus hijos, y no quiere consolarse, porque ya no existen’. Evangelio de Mateo 2, 16-18

Herodes, para acabar con el problema, mandó la orden a cientos de soldados, de asesinar a todos los niños de Belén y sus alrededores, que fueran menores a dos años, y así se aseguraría de que el futuro rey de Israel, muriera.

Para recordar a todas esas víctimas inocentes, la iglesia decidió instaurar esta fecha en homenaje y recordatorio a su injusta muerte.

Comentarios