Don Crisanto Mejías tiene 86 años y desde hace 8 vive en el Hogar para Ancianos San Vicente de Paúl.

Son casi las 3 de la tarde y don Crisanto Mejías Koschny ve el pasar de las horas mientras recorre en su silla de ruedas los pabellones del Hogar para Ancianos San Vicente de Paúl.

Lo saludo y le cuento que vengo a hacerle una entrevista, su respuesta se rodeó de una gran sonrisa: «¡Claro que sí! Mi nombre es Crisanto, usted dígame lo que ocupe saber»

Don Crisanto es parte de los 75 adultos mayores que conviven en este centro de atención en Ciudad Quesada.

A sus 86 años recuerda de manera perfecta, como si hubiese pasado ayer, la fecha y hora de su nacimiento.

«Yo nací a las 2 de la tarde de un 29 de marzo de 1932».

Dice que su vida fue muy dura, trabajó limpiando fincas, en aquel tiempo cuando llovía durante 3 meses seguidos en San Carlos.

Por más de 18 años se dedicó a pintar casas, pero un derrame en su brazo izquierdo le impidió seguir haciendo sus oficios.

«Después del derrame me pasaron para aquí (el hogar), gracias a Dios pude encontrar un lugar donde descansar y me cuidan mucho», expresó.

Han pasado ya 8 años de estar en este centro de atención y dice sentirse muy feliz.

«Aquí nada más pensar en comer y dormir, más bien se pasa uno de vago, eso es malo (risas) antes yo hacía algunos trabajillos aquí pero ya ahora no es tan fácil».

Don Crisanto cuenta que tuvo dos hijos, uno falleció hace varios años y su otra hija está en Cartago, según dice, ella vive de una pequeña pensión y no todo el tiempo tiene oportunidad para visitarlo.

«Ella casi no puede venir, a veces deseo que ella pudiera cambiar la casita que tiene allá por una aqui en San Carlos y tal vez yo podría estar viviendo con ella con la pensioncita de cada uno ahí nos la jugamos. Lo que si me duele demasiado es que hay otros familiares y no me han visitado. No me quieren seguro», él baja su mirada y guarda silencio.

Unos segundos después la sonrisa le regresa al rostro y reitera que se siente muy feliz por el trato y el cariño que recibe de todos los trabajadores del hogar.

Pasadas las 3:30 de la tarde don Crisanto sabe que tiene un asunto importante que atender, es la hora del café, me dice que ojalá luego podamos ampliar «la conversada» porque tiene aún mucho más que contar.

Mejorar las condiciones de vida de don Crisanto y sus otros 74 compañeros puede ser una realidad gracias a la campaña “Devolviendo Amor” que pretende dar esperanza al centro de atención y convertirlo en un Hogar modelo para todo el país.

La institución busca recaudar 50 millones de colones que permitan remodelar las áreas más críticas del Hogar, como la zona de secado, lavandería, la cocina y el comedor.

La recaudación de dinero inició el pasado miércoles 19 de setiembre, con alcancías identificadas que están en Coocique, Banco Nacional, Banco de Costa Rica, INS, Supermercados Su Casa, Supermercados Canasta Básica, ASUN, Carnes don Alfredo, El Colono, Ferretería Rojas y Rodríguez, Musicolor y en las oficinas del Hogar de Ancianos.

También tienen a disposición los siguientes números de cuenta para recibir donativos:

Banco de Costa Rica (BCR)
Cta. corriente: 001-0473726-1
Cta. cliente: 15201001047372616

Banco Nacional (BN)
Cta corriente: 100-01-012-010860-6
Cta cliente: 15101210010108608

Coocique R.L.
Cta corriente: 907996
Cta cliente: 81100110008455017

Las cuentas están a nombre de la Asociación Hogar de Ancianos San Vicente de Paúl San Carlos. Cédula Jurídica: 3002045998.

La meta para alcanzar todo el dinero culmina el próximo sábado 6 de octubre con una actividad en la Plazoleta Amado Madrigal, desde las 10 de la mañana hasta las 10 de la noche.

En manos de todos los sancarleños está la oportunidad de brindar mejores condiciones para los adultos mayores de este centro de atención, mismo que dentro de algunos años podría volverse el hogar de muchos de nosotros.

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