La experiencia es devastadora, principalmente en Upala, tras el paso del Huracán Otto en 2016. Sin esperar, nada y de repente, los vecinos de este cantón vieron de cerca el paso de este fenómeno que dejó destrucción, dolor y pobreza.

Luego, en 2017 fue el paso de Nate que desató desastre y tristeza en la Zona Norte igual que todo el país.

A partir de ello, además de constantes inundaciones en Upala y Sarapiquí a causa también de fuertes lluvias y otros fenómenos climáticos, los sistemas de alerta temprana se convirtieron en excelentes herramientas para la prevención de afectación por desastres.

Estos, son dos de los cantones de la zona que registran constante afectación por inundaciones, principalmente. Es ahí, donde autoridades instalaron estos sistemas.

«Desde el momento que estos cantones se vieron impactados por alguno de estos fenómenos, hemos trabajado en un proyecto con la cooperación internacional de la Agencia Para el Manejo de Desastres en el Extranjero de los Estados Unido», explicó Alexander Solís, presidente de la CNE.

Los sistemas incluyen pluviómetros para la medición de los niveles de los ríos y sirenas que permiten a la población reaccionar oportunamente a cualquier evento de riesgo provocado por inundaciones, cabezas de agua, crecidas o deslizamientos de tierra.

Están instalados en el Río Zapote en Upala y el Río Sarapiquí propiamente.

Otros cantones de la región como Guatuso, Los Chiles y San Carlos mantienen un trabajo de monitoreo y asistencia constante por medio de sus Comités Municipales de Emergencias en conjunto con otros 15 comités comunales.

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