La Fortuna apagó su brillo a causa de la crisis generada por el COVID-19 Foto: Internet
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El 21 de marzo de 2020 será una fecha para olvidar, después de 31 años de atender a turistas nacionales y extranjeros Hotel las Colinas en la Fortuna de San Carlos decidió cerrar sus puertas y ver como los sueños de siete familias se llenan de incertidumbre y esperanza de que un nuevo día llegará muy pronto.

Ivette López, propietaria del Hotel Las Colinas conversó con San Carlos Digital y nos contó la realidad familiar que viven en el distrito tras el cierre de muchas empresas.

“Como pocos años íbamos a tener una excelente ocupación en temporada baja (mayo), para Semana Santa registrábamos un 100% de ocupación. Somos un hotel familiar, hoy nuestra realidad es pensar que necesitamos comer, que hasta cuando tendremos alimentos en nuestras casas” comentó Ivette.

Una realidad que llena de inseguridad a muchos empresarios del sector turismo pero que mantienen la esperanza de que la Fortuna de San Carlos volverá a brillar muy pronto.

En el Hotel las Colinas mantendrán el 25% del salario a sus colaboradores hasta el 15 de abril, después de esta fecha las acciones a seguir dependerán del panorama nacional.

“Somos conscientes que una vez que se abran las fronteras nada volverá a ser lo mismo, la baja en turismo al país será notable; los costarricenses dejarán de visitarnos. Somos un sector altamente golpeado, nos duele pensar como los sueños se derrumban, pero nuestra fe nos mantiene ocupados trabajando desde casa y pensando hasta en hacer mantenimiento básico al hotel con nuestra propia mano de obra familiar” contó Ivette.

A 12 kilómetros del Hotel Las Colinas nos encontramos con Luis Campos, Gerente General del Hotel The Springs Resort and Spa, allí se despidieron 300 personas y las 75 habitaciones están completamente vacías. El viento es el único sonido entre los pasillos.

“Por primera vez desde el 2008 nuestro hotel está completamente vacío. No tenemos como generar recursos para pagar el salario de nuestros trabajadores, de ahí que decidimos liquidarlos para que tuvieran flujo económico en sus familias.  Mantenemos nada más 50 personas en planilla y no sabemos por cuanto tiempo más podrán estar con nosotros”, comunicó Campos.

En el Hotel Springs la ocupación era del 100%, esto permitía que una gran cantidad de proveedores y trabajadores tuvieran asegurados sus recursos mes a mes, hoy la realidad que se vive en la Fortuna de San Carlos y el país entero es otra.

La esperanza y la solidaridad siguen vivos en la tierra del Volcán Arenal, los caminos de este distrito se llenan de pensamientos positivos que aseguran la luz de un sector que se ha visto golpeado pero que no decae.

Las miles de familias que dependen del turismo encienden una luz, para que muy pronto sus lugares de trabajo vuelvan a funcionar.  

Hasta el momento más de mil personas quedaron sin empleo, fueron despedidos o cesados. Las pérdidas suman ya miles de millones de colones solo en este distrito.

La luz que irradiaba La Fortuna se apagó y como testigo queda un solitario Volcán Arenal que se asoma despejado durante estos días pero en un ambiente más gris que de color.

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